Ha pasado un mes y medio desde que la Dama Negra secuestró a Shane, yo andaba como loca de lado a lado de la casa maldiciendo y golpeando las paredes. Por fin había llegado el momento de mover el culo y empezar a andar el camino que me llevaría a los dominios de Esteno.
El mes anterior había sido un suplicio, había intentado mantenerme fuerte y no dejar que la ira y el dolor me agotasen, pero no había sido fácil, desde que casi me había convertido en furia, mi sed de sangre y venganza estaba muy arraigada en mi corazón y aunque no me debilitaba tanto como antes, todavía podía sentir flojera en las piernas cada vez que me acordaba de Shane.
Durante este mes y medio había descubierto que la sangre me alimentaba y nutría mucho más que la comida humana, también me había dado cuenta de que mis gustos sobre la preparación de la carne habían cambiado radicalmente, ahora los filetes me gustaban muy poco hechos.
Evan, Kaly y Adam habían intentado animarme de todas las maneras posibles, no es que no se lo agradeciera, pero sus intentos habían caído en saco roto, estaba claro que mi estado de ánimo no mejoraría hasta que nos pusiéramos en marcha y dejáramos de estar encerrados en la mansión.
La noche siguiente nos esperaba una gran aventura, después de estudiar detenidamente el manuscrito de Calisto de Hervás habíamos encontrado y llegado a tiempo de emprender nuestro viaje.
Mañana por la noche los planetas estarán debidamente alineados y nosotros podríamos cruzar el puente hacia nuestro destino.
Estaba en la cama dándole vueltas a todo lo que había sucedido en mi vida ese último año y no daba crédito a lo que veía, si alguien me hubiese dicho esto antes de poner un pie en SubMundo, me hubiese reído de él hasta mearme, también le hubiese recomendado asistir a terapia con un buen psiquiatra.
Pero por mucho que intentara sacar todo de mi cabeza, nunca lo conseguía y allí estaba yo, descompuesta, sin Shane y esperando que llegue el día de mi boda con menos entusiasmo y alegría que si estuviera en la cola de un concierto del Dúo Dinámico.
domingo, 6 de junio de 2010
lunes, 11 de enero de 2010
Exordio SubMundo III

- ¿Crees que es fácil llevar su plan acabo? Es una locura, el jamás cederá ante ella y todo será en vano, yo soy su mano derecha, ¿para qué quiere un consorte?, ¿para que quiere despertar a una bestia así? Sin alma, sin remordimientos, sin sentimientos y tan poderoso como un dios, es una locura, pero es el deseo de mi reina y debo atenerme al plan, si todo sale según lo previsto yo seré la única de mi especie que sobreviva al ataque de la dama, seré única y exclusiva, nadie será mejor que yo, seré tan poderosa y temida como ella.
- Su plan no es tan fácil, es muy difícil crear esa bestia y más difícil aún controlarla – dijo el halcón.
- Todo saldrá según lo planeado, no tienes que preocuparte, yo estaré pendiente de los movimientos de Dawn, por el momento nadie sospecha de mi, nunca han sospechado de mi, a ti y a Hugo os pillaron por estúpidos, pero yo soy mucho mas lista – el halcón revoloteo por la habitación enfadado, no le gustaba nada esa engreída, siempre habia querido matarla, pero la dama nunca le habia dejado hacerlo y eso ponía a Riley de muy mal humor.
- Si el plan de la dama funciona tendremos que tener mucho cuidado con la criatura, nunca se ha hecho nada semejante, la dama nunca ha dado su sangre a ningún ser, pero según las leyendas y los escritos antiguos que recopilamos de SubMundo, esa es la única manera de crearle – a Riley todo ese plan le daba muy mala espina, crear un monstruo tan poderoso que ni si quiera la dama negra creía poder controlar…. pero todo era bienvenido con tal de derrotar a esa banshee. Su reina quería convertirla en una furia y tenerla a su lado mientras atormenta al mundo, pero Riley no estaba por la labor, lo mejor era eliminarla antes de que fuera una furia.
- Tú encárgate de informarnos sobre todo lo que puedas, la dama quiere estar al tanto de cualquier movimiento que haga la banshee, ten vigilada también a la directora Blake, ella es el aliado más importante y poderoso con el que cuentan – le explicó Riley. Hablar con las cuerdas vocales de un halcón era bastante difícil, pero no podía arriesgarse a ser vista o sentida por los habitantes de la casa.
- Estaremos en contacto, dale a mi reina mis más cordiales saludos y… - una voz desde el piso de abajo interrumpió las últimas palabras de la chica – debes marcharte, viene hacia aquí – varios segundos después de que el halcón saliera por la ventana, la puerta del dormitorio se abrió de par en par, revelando la figura de una preciosa y rubia mujer.
- Moira cariño, tu padre y yo nos vamos a la reunión del consejo con Victoria, ¿quieres venir? – preguntó Loil Summer.
- Claro, ahora voy. Deja que me cambie de ropa – respondió Moira mientras abría su enorme armario de madera.
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