jueves, 13 de agosto de 2009

Capitulo Cinco

A la tarde siguiente cuando llegué a mi primera clase, todo el instituto sabía lo que le había pasado a mi dövme, la noticia había corrido como la espuma cuando todos los vampiros lo habían visto en el desayuno.
Kaly y yo nos sentamos en nuestros respectivos pupitres de la clase de alquimia y esperamos a que llegara el profesor.

- Es increíble lo de tu dövme, nunca había escuchado nada igual – comentó Kaly mientras abría su libro de texto.

- Yo tampoco pensé que esto pasaría – le aseguré.

- Cuando la directora venga de su viaje va a estar muy contenta con esto, quizás nos deje dar una fiesta – dijo Kaly mientras se reía – aunque puedo seguir oliendo tu virginidad – me dijo frunciendo el ceño en desacuerdo. Esto me hizo pensar en Shane y en lo feliz que me hacía no haber caído en la tentación y poder así esperarle. Quería que fuera él quien me besara y me poseyera en cuerpo y alma.

- Prefiero no hablar del tema – le dije.

- Él te quiere – dijo Kaly con rotunda convicción y en ese momento el profesor entró en el aula. Ambas nos callamos y comenzamos la clase en silencio. No supe a quien de los dos se refería cuando me dijo eso.

La primera clase de alquimia fue realmente interesante, dimos mucho temario y simbología y después hicimos algunos pequeños experimentos con un montón de compuestos de los que ya no recuerdo el nombre.
La segunda clase la esperaba con ansias, volvería a ver a Shane, pero para mi más absoluta desgracia también tendría que enfrentarme a las puyas y maldades de Moira y Even, no las había visto el día de la presentación y supuse que no iban a asistir a esa clase, había supuesto mal, como siempre.
Mi “querida” hermanastra y su sombra se sentaban en nuestras mesas, que estaban situadas frente a la de Shane, aunque no fui muy lejos, Kaly y yo nos sentamos justo detrás de él.
Shane olió el aire a mi paso para asegurarse de que seguía siendo virgen y eso casi me hace saltar fuera de mis casillas y darle una bofetada, intenté fulminarle con mi mirada, pero lo único que conseguí fue quedarme mirando sus ojos verdes y su precioso rostro, nos sonreímos mientras me sentaba detrás de Lucas.
La clase de herbología fue de lo más aburrida, plantas, plantas y más plantas, bueno, también alguna raíz y alguna flor.
Estaba deseando que llegara la clase de defensa personal para poder descargar mi adrenalina y mi ira sobre alguien, hoy no quería tener a Kaly de compañera, algo me decía que ya no era la misma de antes y que podría causar más daño del que quería.

Antes de ir al gimnasio nos cambiamos de ropa en el vestuario y tuve especial cuidado en enrollar bien fuerte la piedra en mi calcetín, después fuimos deprisa a la primera clase de defensa, el profesor Sortus había decidido elegir las parejas de combate y a mí me tocó pelear con Nicky, ¿casualidad?

- Hola – me dijo mientras se ponía frente a mí.

- Hola – dije deseando que los estudiantes se terminaran de agrupar para poder luchar.

- ¿Cómo estás? – me preguntó con un tono amigable y serio.

- Muy bien, mantente en guardia – dicho esto me abalancé sobre ella a una velocidad jamás experimentada por mi cuerpo y la tumbé de tres golpes. La adrenalina y la euforia llenaban mi torrente sanguíneo como una droga, Nicky se puso de pie en una milésima de segundo y consiguió reducirme contra el suelo. Apoyó su rodilla contra mi espalda y me inmovilizó hacia atrás los brazos, el poder y los celos se apoderaron de mí mientras mis ojos se humedecían recordando como besaba a Shane y como le abrazaba, deseé que se quitara de encima para poder seguir peleando con ella, no sé cómo ni por qué fijé la vista en una de las colchonetas azules donde estaban practicando dos vampiresas, la dirigí mentalmente hacia Nicky tirando a las dos luchadoras al suelo, mi atacante no lo vió venir y esta impactó contra su cuerpo con un golpe sordo. Me apresuré a levantarme e instintivamente levanté mi mano derecha para retirar la colchoneta que levitaba hacia donde yo quería, una vez la dejé en el suelo hice caso omiso a los gritos y cuchicheos de mis compañeros y me lancé hacia el cuerpo de la Barbie que todavía estaba tendido en el suelo.


- ¿Estás bien? – le pregunté angustiada, no había querido causarle ningún daño y me sentía fatal por lo que había hecho, pero en ese momento ni siquiera me paré a pensar lo que había pasado.

- Buen truco sucia bruja– dijo mientras se incorporaba – no pasa nada, estoy bien, hace falta algo más para dejar K.O a un vampiro – me dijo mientras me miraba con rabia, Shane se acerco a nosotras y después de lanzarme una mirada de aprobación, se acercó al suelo y ayudó a su “novia” a levantarse.

- Srta. Summer, cada día me deja usted más perplejo – dijo el profesor Sortus mientras sonreía satisfecho - ¿puede volver a hacer eso? – me preguntó. El instinto me decía que si, y mi cuerpo y mi mente había asimilado a la perfección como hacerlo, así que asentí con la cabeza.

- Veámoslo entonces – me animó el profesor.

Concentré toda mi atención en la colchoneta y levanté mi mano para moverla, esta vez el esfuerzo era mayor, la adrenalina ya no recorría mis venas con tanta intensidad y me costó mucho trabajo levantarla, el agotamiento mental me pasó factura y no logré elevarla más de un metro y medio.
Muchos de los asistentes estaban impresionados y algunos simplemente furiosos, Jake, Rob y las chicas nuevas me miraban atónitos.

- Es maravilloso, la telequinesis es un poder extraordinario – dijo el profesor Sortus mientras nos mandaba proseguir con el entrenamiento.

- Shane, ¿se encuentra bien para seguir? – le pregunté mientras señalaba con el dedo hacia Nicky, que estaba acurrucada en su pecho. La ira y los celos volvieron a recorrer mi cuerpo, pero esta vez lo hizo debilitándome.

- Adoro como suena mi nombre en tus labios – dijo mirándome con una sonrisa satisfecha y un suave anhelo en sus ojos. Un escalofrío recorrió mi cuerpo deshaciéndome ante su mirada, pero me recuperé y dejando pasar el comentario me aclaré la garganta, así podría evitar que mi voz se quebrara con el mismo anhelo que había visto en su rostro.

- Vamos a continuar con el entrenamiento, esta vez no te haré daño – le dije a Nicky con ironía, ella levantó una de sus cejas y me enseñó una perfecta sonrisa cargada de deseo de venganza, sentí su ira y sus celos causados no solo por mi ataque, estaba muy cabreada por las anteriores palabras de Shane, sus sentimientos me hicieron más poderosa, y me recuperé de la debilidad que habían dejado mis celos en mi cuerpo.

- Nunca habrías podido hacerme daño de verdad – dijo mientras se ponía en posición de defensa.

- ¿Realmente lo crees? – le pregunté sintiendo como su enfado rozaba la línea de la locura, sus sentimientos eran como un coctel de poder para mí.

- Empecemos – dijo justo antes de atacarme.

Me pasé todo el entrenamiento congelándola con un grito y situándome detrás de ella para pillarla con la guardia baja, fue entretenido y relajante, pero sabía que esto no iba a acabar así, ella se tomaría una venganza contra mí, yo lo haría.

Cuando salimos del entrenamiento, Kaly y yo nos marchamos a comer, Evan nos alcanzó por el camino pasando un brazo alrededor de mis hombros, me sentí bien y segura entre sus brazos, pero el momento se fastidió cuando vi a Shane agarrar a Nicky de la misma manera mientras la besaba.
Cuando por fin llegamos al comedor y me serví la deliciosa comida, la devoré como un cambiaformas, es decir, mucha cantidad y muy deprisa, tenía muchísima hambre y tuve que repetir dos veces el plato principal para quedarme saciada del todo.

- Eso es por la pérdida de sangre – me dijo Evan muy sonriente.

- Eso espero porque la otra opción es un embarazo – dijo Kaly sonriéndonos con malicia.

- Que graciosa – dijimos Evan y yo a la vez con el mismo tono de voz, esto provocó un estruendo de risas en la mesa, parecíamos tres locos riendo a lágrima viva por una tontería, pero la verdad es que la risa en esos momento sentaba mejor que un bálsamo aplicado sobre una piel quemada.
Pude ver a Shane paseando por el comedor y mirando hacia nuestra mesa cada dos por tres, decidí levantarme y marcharme con Kaly a ver un rato la televisión antes de ir al siguiente entrenamiento, Evan se quedó en el comedor charlando con algunos chicos.
Adam vino a verme antes que pudiera abandonar la cafetería, Evan le miró de reojo con desagrado mientras hablaba con sus colegas.

- ¿Cómo estás? – Me preguntó mirando fijamente mi dövme – ya me he enterado, es genial ¿no? – dijo mientras señalaba su ojo con el dedo para mostrar su punto.

- Sí que lo es –le respondí confusa - ¿Qué haces aquí?

- Quería invitarte a una fiesta – me dijo mirando a Kaly de reojo – en tres días llegarán los cambiaformas nuevos y vamos a hacer una fiesta en la casa de Gaya – aclaró – tú también puedes venir si quieres – le dijo a Kaly sonrojándose.

- ¿Los cambiaformas nuevos?- pregunté extrañada.

- Si, ya sabes, los cambiaformas convertidos ingresan en el segundo semestre – me dijo como si se extrañara de que no lo supiera.

- Realmente no lo sabía, ¿Qué es un cambiaformas convertido? – aunque me imaginaba la respuesta, esta vez no iba a presuponer nada, ya me había equivocado demasiadas veces.
- Son los que son mitad cambiaformas mitad humanos, no obtienen sus poderes hasta los veintiuno o los veintidós años, por eso ingresan más tarde, la mayoría de ellos ni siquiera experimentan el cambio – me explicó algo confuso por mi ignorancia.

- ¿Cuándo has dicho que es? – pregunté

- Dentro de tres días – me contestó - ¿y bien?

- ¿Por qué me invitas a mí? – Pregunté recelosa – no quiero ningún lio Adam – él supo perfectamente a qué clase de líos me refería.

- No es eso, quiero decir, no es que no me guste la idea – me dijo sonriéndome. Era un chico muy guapo, rubio como Evan, pero no tenía ni por asomo la misma fuerza y atracción que él. Jake y Robert se unieron a nosotros.

- Está bien, Kaly y yo iremos a la fiesta – le confirmé mientras Kaly charlaba muy animada con los dos vampiros nuevos.

- Os paso a buscar a la ocho del sábado – dijo Adam mientras se marchaba. Jake y Robert nos acompañaron a ver la tele un rato antes de volver a las clases.
Nos sentamos en los butacones y pusimos el canal 6, a esas horas no había mucha programación y lo único que emitían eran las noticias, la verdad es que no me importaba lo que pusieran en la tele, lo único que quería era descansar un poco antes de volver al trabajo.
Una noticia interesante llamó mi atención por lo absurda e irreal que parecía.

“Esta madrugada en New Haven, Connecticut, alguien hasta el momento no identificado por las autoridades competentes ha entrado en la Biblioteca Beinecke de libros raros y manuscritos de la Universidad de Yale.
El ladrón no solo no ha forzado ninguna entrada, sino que tampoco ha causado ningún destrozo en el material o demás inmuebles, el único objeto que ha sido sustraído es el manuscrito Voynich , es un misterioso libro de contenidos desconocidos que lleva desde 1912 en la biblioteca de esta universidad, fue escrito hace unos 500 años por un autor anónimo en un alfabeto todavía no identificado, los expertos fechan el libro entre los años 1450 y 1520.
A lo largo de su existencia, el manuscrito ha sido objeto de intensos estudios por numerosos criptógrafos y aficionados, incluyendo destacados especialistas estadounidenses. Nadie ha conseguido hasta el momento descifrar ni una sola palabra del texto. Esta sucesión de fracasos ha convertido al manuscrito en el Santo Grial de la criptografía.
Se cree con casi absoluta certeza que el ladrón o ladrones pertenecen al cuerpo estudiantil de la universidad, ya que nadie es capaz de burlar de esa manera la seguridad de esta importante biblioteca.

La noticia nos sonó de lo más cómica a todos y pudimos echarnos unas risas, parecía que la risa y la diversión eran el único antídoto posible para calmar mi ansiedad y mis confusos sentimientos. Por el rabillo del ojo pude ver como Shane y Nicky entraban juntos en la sala y se sentaban en los butacones que había frente a nosotros. En ese momento decidí que era hora de marcharse y esta vez deseé con todas mis fuerzas que mi compañero de batalla en esta segunda tanda de clases de defensa fuera Shane, sería realmente interesante y desestresante tener una pelea con él y poder tocarle.
Por desgracia me tocó luchar con Lucía Reyes, una vampiresa muy linda y dulce que aunque no fuéramos lo que se dice amigas íntimas, ella siempre había sido agradable conmigo, no me quedó más remedio que reprimir bastante mis impulsos.
Cuando salí de la última clase tuve mucho cuidado al cambiarme otra vez de ropa y así evitar que nadie viera el pequeño bultito que me hacía la piedra dentro del calcetín, desde que me drogaron la había empezado a llevar conmigo a todas parte pero empezaba a creer que no era una buena idea, a veces me olvidaba de ella y tenía miedo que en uno de los cambios de ropa no me diera cuenta y la perdiera, sería típico de mi mala suerte.
Había terminado el día más cansada que ningún otro, tenía unas ganas horribles de llegar a mi habitación, ducharme y bajar a cenar lo antes posible, así podría acostarme pronto.
Cuando llegué a mi habitación estaba vacía, imaginé que Evan estaría ya esperándonos en el comedor. Un pequeño sobre blanco estaba en el suelo de mi dormitorio, tenía la misma escritura que había visto en la carta de “rescate” que había leído sobre la cama de Shane cuando me había proyectado astralmente.
No titubeé ni un segundo y lo abrí, la escritura era la misma, pero no eran las mismas palabras, en esta carta había una amenaza implícita más grave que un secuestro y para mi desgracia el cabrón o cabrona que lo había escrito sabía que yo tenía la piedra.


Mis más sinceras disculpas por mi error al secuestrarte, ahora sé que tu eres la portadora de mi tesoro mas anhelado, entrégame la piedra mañana a media noche o alguien cercano a ti pagará las consecuencias, esta vez no pienso molestarme en secuestrar a nadie, será liquidado en el acto y tú serás la responsable.
Lanza la piedra con fuerza al jardín que hay detrás de la casa de Gaya mañana por la noche y nadie tendrá que morir.


No tenía ninguna intención de entregarle la piedra a nadie, pero pensaba ir al jardín de Gaya mañana a la medianoche para atrapar a ese desgraciado y matarlo yo misma con mis propias manos. Unos golpes de nudillos en la puerta rompieron el hilo de mis pensamientos, no pregunté quien era y simplemente me acerqué a abrir.
Shane estaba al otro lado, debió de ver mi expresión de asombro y esperanza porque rápidamente entró cerró la puerta y me aclaró el motivo de su visita.

- Vengo por negocios – me dijo con tono solemne, luego no pudo resistirse y me besó fuerte apretándome contra la pared, no sé cuando tiempo estuvimos así, pero para mí fue un lapso demasiado corto.

- Di lo que tengas que decir y sigamos con esto, que me resulta más gratificante – le contesté con irritación cuando separó sus labios de los míos.

- Solo quería enseñarte esto – dijo entregándome unas fotografías. Pude fijarme que eran antiguas, y que tenían al menos cincuenta años, los ropajes y las fechas eran un buen punto de partida para mi suposición.

- ¿Qué quieres que haga con ellas? – pregunté confundida.

- ¿No ves nada extraño en ellas? ¿No ves a alguien que no debería estar? – preguntó señalando en la foto a una figura sonriente. Evan Shadows sonreía feliz a la cámara en 1896 y todo mi mundo se me cayó encima. Evan no era ningún estudiante, Evan ya había dejado de crecer desde hacía mucho tiempo, ¿Qué demonios estaba haciendo aquí? El dolor por la traición debió de verse reflejado en mi cara porque Shane me arrebató las fotos y se las guardó en la chaqueta. Después me abrazó y besó mi cabeza de una forma tan dulce que casi me derrito entre sus brazos.

- ¿Qué hacemos con él? – Pregunté - ¿debe enterarse que lo sabemos?

- Creo que por el momento lo mejor es que no sepa que le hemos descubierto, pero procura mantenerte alerta – me dijo mientras me miraba a los ojos – no pienso dejar que te haga daño, te quiero y nada ni nadie nos la va a jugar ahora, te lo prometo – después selló su promesa con un beso que casi me mata, la pasión corría a raudales entre nosotros. Pero de nuevo lo tuvimos que interrumpir, esta vez fui yo.

- He recibido esta carta – le dije tendiéndole la carta de mi secuestrador.

- Tenemos que ir a la casa de Gaya mañana por la noche – dijo entregándome la carta. Ni siquiera me preguntó si tenía o no la piedra.

- Lo sé, hay que coger a ese hijo de puta – le dije con voz áspera - ¿Qué piedra está buscando? – pregunté haciéndome la tonta.

- Se dice que la piedra Suböt ha sido entregada a su elegido, no sé por qué este imbécil piensa que la tienes tu, o yo – dijo pensativo - ¿la tienes? – me preguntó con cautela.

- No, pero si la tuviera creo que tampoco te lo diría – le contesté lo más sinceramente posible.

- Eso sería sabio por tu parte – dijo – no puedes confiar en nadie, y lo entiendo, sobre todo después de ver las fotos de Evan, creo que deberíamos implicarle en esto, solo para saber lo que piensa, todavía no he averiguado que narices está haciendo en el instituto, no le veo trabajar en nada, y aunque tiene reuniones con la directora no estoy muy seguro de que este haciendo algo para ella, creo que todo esto tiene algo que ver con esa piedra – dijo pensativo.

Después de urdir juntos el plan que necesitábamos para implicar a Evan en nuestra operación, Shane se marchó de mi dormitorio y yo me metí directamente a la ducha, no dejaba de pensar en la traición de Evan y en la posible traición de la directora, no era posible que ella no supiera sobre la edad de Evan y sobre su pasado, algo no me olía bien. Sentí abrirse y cerrarse la puerta del dormitorio y la voz de Evan avisando su llegada recorrió mi cuerpo como una corriente eléctrica.
Salí rápido de la ducha y me puse unos vaqueros y una sudadera roja de los Cowboys de Yalo que me había dado Josh cuando se le había quedado pequeña.
Recogí mi pelo en una coleta alta y lo sequé rápidamente con el secador de mano, quería bajar a cenar lo antes posible para poder meterme en la cama y descansar toda la noche y el día.
Salí del cuarto de baño, Evan estaba sentado a los pies de su cama esperándome.

- ¿Bajamos a cenar? – me preguntó mientras se levantaba. Llevaba puestos unos vaqueros desgastados y una camiseta negra de manga corta.

- ¿No tienes frio? – pregunté incrédula.

- No mucho – me contestó - ¿vamos?

Yo le seguí hasta la puerta del dormitorio, pero antes de salir él se giro para enfrentarme.

- ¿No tienes nada que contarme? – supe en ese momento que Shane había efectuado su parte del plan, ahora me tocaba a mi representar la mía.

- ¿Tienes por costumbre registrarme? – pregunté fingiendo sentirme traicionada, algo que no me resultó muy difícil teniendo en cuenta que lo había hecho.

- No, pero Shane me lo ha contado – dijo algo avergonzado.

- ¿Qué narices quieres que te diga? – Le pregunté – voy a ir a coger a ese idiota mañana por la noche, le haré creer que tengo la piedra y luego le pillaré, no es un mal plan ¿no? – le dije.

- Voy a ir contigo – dijo Evan sintiéndose un poco incómodo con la orden.

- De acuerdo – me miró con el ceño fruncido, le había sorprendido mi respuesta, soy autosuficiente en muchas cosas, y él no se esperaba que estuviera de acuerdo.

- No me lo esperaba, me concedes un gran honor – dijo con una sonrisa de satisfacción que no pude entender ¿estaba contento porque le había puesto en peligro? o ¿Estaba feliz de poder involucrase en este tema para obtener alguna información de su interés?

No pude contestarle nada, un sentimiento de ira y satisfacción penetró en mi cuerpo, la rabia y el ensañamiento bullían por mi persona como un torrente, podía sentir el miedo y la pena de alguien, era como las otras veces que me había pasado, pero había una diferencia, podía ser capaz de seguir esa estela de desesperación hasta su propietario.
Salí corriendo de la habitación con los ojos cerrados, notaba que me movía, pero realmente no estaba segura si era mi cerebro quien estaba dando la orden o algún otro poder más oscuro. Corrí veloz atravesando el campus hasta la parte trasera del edificio centro, sentí que Evan corría a mi lado y podía escuchar sus preguntas y sentir su angustia. Me detuve en seco. Un grito en la noche a pocos metros de donde estábamos actuó como detonante y volvimos a correr hacia donde habíamos escuchado el alarido.
Cuando llegamos solo pudimos ver dos cuerpos.
Había dos cadáveres tendidos en el suelo, uno debería llevar al menos dos días muerto, y sentí que el poder o el subconsciente me decía que la víctima había muerto la noche de la fiesta en la cueva. La otra víctima… acababa de morir en ese instante.
Todo sucedió muy rápido, en menos de dos minutos la zona estaba iluminada y había profesores por todas partes.
Cuando movieron los cadáveres pude ver que el cadáver más antiguo era el de un chico cambiaformas que había visto alguna vez en el grupo de amigos de Adam, el manos largas, y la otra era una vampira muy linda. Lucía Reyes estaba tendida bocarriba con el cuerpo entero lleno de magulladuras y cortes, la habían torturado, yo había sentido su sufrimiento, pero no de la misma manera que ella, sus angustiosos sentimientos habían entrado en mi cuerpo como un torrente generando poder, las banshees nos alimentamos de las emociones de quienes nos rodean y cuanto más intensas son, más poder nos generan, había sido gracias a eso que la había encontrado, aunque para mi pesar, había llegado demasiado tarde.

La confusión y el dolor llenó el lugar, había muchas personas alrededor de nosotros, yo no sentía nada, me había quedado perpleja y en estado de shock, nuca había visto un cadáver y mucho menos el de alguien a quien apreciaba y conocía. Pude sentir que Evan me levantaba del suelo y me conducía a través del campus hacia la casa de Érebo.
Una vez llegamos pude darme cuenta de que la noticia de las muertes de los dos chicos ya estaba en boca de todos. Kaly, Jake y Robert se acercaron a nosotros con rapidez.

- ¿Estáis bien? – preguntó Kaly llorando.

- Sí, voy a coger algo de comer para Dawn, quédate con ella – dijo Evan soltando mi mano.

- Vale – contestó Kaly mientras me abrazaba. Tenía unas ganas horribles de llorar, pero el miedo no me dejaba desahogarme. Había descubierto que cuanto más sufriera la gente que estaba a mi alrededor, más fuerte me hacían, eso no era una buena señal. Shane entró por la puerta del comedor corriendo y se abalanzó sobre mí.

- ¿Estás bien? ¿Te han hecho daño? – preguntó mientras tomaba mi cara entre sus manos y la levantaba para mirarme a los ojos, se suponía que nosotros estábamos enfadados, o así queríamos que lo creyeran Nicky y Evan, así que me aparté de Shane fulminándole con la mirada, el entendió el gesto y agachó la cabeza moviéndose rápidamente al lado de Nicky.

- Estoy bien – les dije a todos – me voy a ir a la cama.

- Está en estado de shock, no os preocupéis, yo me quedaré con ella, es también mi habitación – dijo Evan, que se había situado detrás de Robert. Decidí tomar el toro por los cuernos y representar mejor mi papel, Nicky estaba fulminando a Shane con la mirada y torciendo el morro disgustada por lo que acababa de hacer, no podía arriesgarme a tirar a la basura estos meses en los que Shane había intentado ganársela. Me acerqué a Evan y le abracé, él me tomó entre sus brazos y besó mi cabeza con cariño, levanté mi rostro y encontré sus labios, al principio sorprendidos no reaccionaron pero luego me besaron con una ternura que jamás hubiese pensado que sintiera un traidor, el beso que en un principio había sido premeditado para mostrarle a Evan mi confianza y a Nicky que no estaba interesada en Shane, se había convertido ahora en un fuerte sentimiento, algo que no podía explicarse con otra cosa que cariño, aunque sabía en el fondo de mi corazón y de mi conciencia que jamás iba a amar a nadie tanto como amaba a Shane, también sabía que había mucha ternura entre Evan y yo, por eso me dolió mucho más su traición y mi sentimiento de rencor hizo que me fallaran las fuerzas y que mis rodillas no me sujetaran. Evan me sostuvo antes de caer al suelo.

Pude ver por el rabillo del ojo como Shane bajaba la cabeza enfadado pero satisfecho por mi actuación, luego se marchó de regreso al comedor, una punzada de arrepentimiento se apoderó de mí y me separé de Evan, sabía que había hecho lo correcto, que había fortalecido la confianza de Evan en mí, pero eso no significaba que tuviera que sentirme bien y no como una traidora más.

Nos despedimos de Kaly y de los dos chicos nuevos y subimos a nuestra habitación, Evan había cogido un bocadillo para mí y una pequeña botella de plástico con sangre para él.

- ¿Te encuentras mejor? – me preguntó mientras se sentaba en mi cama y me hacía gestos para que me uniera a él.

- Sí, estoy mucho mejor – no le estaba mintiendo. A medida que pasaban los minutos me encontraba menos traumatizada y más poderosa, el poder empezaba a resultarme embriagador, ¿Qué sucedería si fuera más poderosa que la Dama Negra? ¿Podría derrotarla y hacerme con su trono? ¿De dónde había venido semejante pensamiento?, yo jamás querría ese trono, ni desearía tomar su relevo. ¿Era posible que el poder me estuviera corrompiendo? No quise pensar más en esas cosas, no era el momento adecuado. Me senté al lado de Evan y comencé a devorar mi bocadillo, no supe el hambre que tenía hasta que no mordí el primer trozo.

- ¿Te has quedado con hambre? – me preguntó Evan mirándome sorprendido.

- No, ¿y tú? – me había quedado demasiado llena y pensar en comer algo más me revolvía el estomago.

- Yo sí, pero no voy a bajar otra vez, me quedo contigo – dijo mirándome fijamente a los ojos, sabía que esperaba una explicación por ese beso que le había robado, pero en esos momento no podía dársela.

- Robuert me dio esta carta para ti – me dijo mientras me tendía un sobre rosa. Era una carta de mi madre.

Querida Dawn:

Nos reuniremos dentro de dos días en SubMundo, llegaré junto a los nuevos alumnos de la casa de Gaya, pronto podremos vernos y hablar.

Te quiere Loil.

Esto me resultaba cada vez más raro, no entendía por qué tenía tanta prisa mi madre en hablar conmigo, y me resultaba extraño que hiciera este viaje solo para eso, un escalofrío recorrió mi columna vertebral, algo extraño e incómodo había en esta visita, y cada vez me parecía más probable la idea del divorcio de mis padres, era lo único realmente importante que nos unía a todos, ¿Qué otra cosa podría ser?

Me metí en la cama inmediatamente después de que Evan se fuera a dar una ducha.
Creo que me quedé dormida antes de que Evan saliera del baño porque cuando abrí los ojos ya eran las cuatro de la tarde del día siguiente.
Hacía muchísimo frio y aunque sentía el cuerpo calentito de Evan que me abrazaba por detrás no podía evitar sentir escalofríos, me sentía mal por estar traicionado a Evan, y me sentía peor aún al pensar que dormía a mi lado. Hacía muchísimo frio y al levantar la cabeza para mirar por la ventana pude divisar que estaba nevando de forma exagerada ¿no han pensado nunca en poner calefacción en las habitaciones? El próximo día que viera a la directora le pediría un radiador eléctrico para mi dormitorio.
Sentí a Evan moverse y me di la vuelta para mirarle. Tuve que taparme la boca para evitar que se me escapara un grito. No era Evan quien me estaba abrazando, era Shane quien estaba conmigo en la cama.

- ¡¿Pero qué demonios haces aquí?! – Le grité mientras le zarandeaba para despertarle – ¿Dónde está Evan?

- Tranquila, a Evan lo requirió anoche la directora para hacer uno de sus misteriosos trabajitos, no ha regresado, por lo que me imagino que se habrá quedado oculto en otro sitio para pasar el día – me dijo mientras se estiraba sobre mi cama.

- ¿Qué haces aquí? – le pregunté sintiéndome cada vez más caliente.

- No soporto estar lejos de ti, anoche cuando me di cuenta de que Evan no iba a volver a la habitación decidí pasarme por aquí y dormir contigo, la última vez que lo hice estaba tan hambriento y frio que no pude disfrutarlo – me dijo con una enorme sonrisa en su rostro, luego abrió los brazos para que me acomodara entre ellos.

- Vas a fastidiar nuestra tapadera – le dije mientras me acomodaba bajo su brazo y me apretaba junto a él. Era tan suave y cálido que deseé poder quedarme así todo el día.
Mis hormonas también despertaron de su letargo cuando acaricié su pecho.

- Creo que tengo que marcharme – me dijo alzando la cabeza con expresión seria, mientras intentaba escuchar algo.

- ¿Qué sucede? – le pregunté incorporándome para dejarle salir de la cama.

- Nicky está dando voces y preguntando por mí – me dijo mientras me miraba sombrío – no puedo cagarla en esto, ¿lo entiendes? – preguntó con ansiedad.

- Tranquilo vete, pero no te acuestes con ella – dije sin poder evitar que salieran de mi boca las últimas palabras.

- No me acuesto con ella – dijo sonriéndome de forma arrogante mientras se terminaba de vestir – aunque todas lo desean – aclaró con un brillo pícaro en los ojos.


- Anda vete – le dije lanzándole la almohada y tumbándome otra vez en la cama – ¡engreído! – le grité antes de que cerrara la puerta al marcharse, juraría haberle oído reírse, pero todavía estaba bajo el influjo de la modorra y no podía asegurarlo.

12 comentarios:

karoru dijo...

gracias x el capitulo
ahora si vamos en el 5 jajaja
estoy adicta a la histora
quiero el antidotoooooo

XD

ahora esperando el 6 T_T

Yrex Dionisius dijo...

Ay que tierno!!! me estoy muriendo por saber que sigue.

Maravilloso capítulo.

Besos

Yrex

Anónimo dijo...

genialll...wuaooo jejeje sha si es lindoo y evan tendra sus razones no?? o.O que sha ya este con ella :D porfaa... cada ves lo quiero ver mas juntoss son una hermosa parejaa... fabuloso cap :dy grax

gloria dijo...

ya quiero que pasee algo mass con shanee y dawnnn, que emocionnn,,, gracies por el capi... mee encanta shaneeeeeeeeeee

Kiara dijo...

¡¡Buen capítulo!!

Me hubiese encantado que Shane se hubiese podido kedar en la cama xD!!

NESECITO más capítulos. La historia está que arde! jajaja

¡Saludos, linda!

mayte dijo...

me encanta la historiaa quiero mas jejeje
esta muy bien y gracias por subir el cap espero impaciente el siguiente xfa....
amo a Shane ejeje
graciasS

mariiyanitha dijo...

o dios cada vez me gusta mas esta historiia jajaja heres increible Dawn espero k no tardes mucho en subir el siguiente cap. que me muero por savber lo k sigue o dios amo a shane bexo0z....♥

Lydia dijo...

Ooooohhh!! Dawn!!
La historia es genial!! Qué creatividad tan espectacular tienes!!
Gracias por darme a conocer Submundo, me encanta... cada vez que termino un cap, deseo el siguiente... esto es grave... estoy enganchadísimaaaa!!
Gracias y besos!!

Anónimo dijo...

Diosssssss..! Cuando Subes Otro....? Me estoy volvirndo loca y apenas lo lei....! Demasiado buena esta la historiaaaaaa..!

Anónimo dijo...

esta super genial el capitulo espero que el 6 lo pongas muy pronto xq si no no aguantare me encanta shane estan bello y dulce!!!

y espero que evan tenga sus razones para tener tanta edad!!!


by:yechi

Karina dijo...

Por que evan la traiciono?? justo cuando le estaba ganando cariño.
besos, nos vemos

AlAnAe dijo...

gnial... eres una escritora fantastica.bss